Surge una pregunta cuando uno se pone a leer los salmos en la Reina-Valera 1960 (RV1960) y después los compara con la traducción de otras versiones. La pregunta es, ¿por qué la RV1960 traduce ciertos verbos en pasado cuando otras versiones los traducen en presente? Te doy un par de ejemplos en comparación con la Biblia de las Américas (LBLA):

Salmo 1:1: «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado» (RV1960).

 Salmo 1:1: «¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores» (LBLA).

Salmo 131:1: «Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí» (RV1960).

Salmo 131:1:«Señor, mi corazón no es soberbio, ni mis ojos altivos; no ando tras las grandezas, ni en cosas demasiado difíciles para mí» (LBLA).

Historia del estudio del sistema verbal en hebreo

Para responder esta pregunta, nos ayuda entender algo de la historia del estudio del hebreo bíblico. El sistema verbal del hebreo es complejo. Si no me crees, toma un momento para hojear el libro El sistema verbal hebreo en su contexto semítico por Alexander Andrason sobre el tema.[1]

Ahora, los expertos dicen que hasta el final del siglo XIX, los estudiosos pensaban que el sistema verbal hebreo estaba conectado a los tiempos verbales. Por ejemplo, pensaban que la forma qatal[2] era el tiempo pasado y la forma yiqtol era el tiempo futuro (no te preocupes… ¡te dije que era complejo!). En 1827, Heinrich Ewald cuestionó esta forma de plantear el sistema verbal y después otros empezaron a ofrecer diferentes teorías. Hoy día muchos debaten sobre el tema, pero los estudiosos reconocen que no hay un vínculo exacto entre las formas verbales en hebreo y el tiempo.[3] Una «teoría temporalista»[4] estricta no explica todo lo que encontramos en el sistema verbal del hebreo. Es decir, si un verbo está en la forma qatal, su traducción más normal al español sería un verbo en tiempo pasado, pero hay muchas ocasiones en donde una traducción en tiempo pasado no captaría correctamente el significado del hebreo. ¿Cómo se determina en qué tiempo traducir el verbo hebreo en español? ¡Por el contexto!

La comprensión del traductor

Casiodoro de Reina, el traductor original de la Biblia conocida como la Biblia del Oso (1569), explica cómo él entendía el sistema verbal del hebreo en la siguiente sección de su “Amonestación […] al lector”:

(Viene de la página 15 del PDF, que es la tercera hoja de la “Amonestación de Cassiodoro […] al lector”).

Según este comentario, Casiodoro de Reina usó la Biblia de Ferrara (1553) para comprender mejor lo que él llama «los tiempos de los verbos» en hebreo. Resulta que la Biblia de Ferrara utilizaba una filosofía de traducción bastante rígida en la traducción de los verbos en hebreo. La forma qatal fue regularmente traducida  con el pretérito perfecto simple, o en términos más comunes, en pasado,[5] aun cuando otra traducción resultaría más natural.

Casiodoro de Reina simplemente siguió esta filosofía de traducción de los verbos al igual que Cipriano de Valera, quien hizo la primera revisión de esta Biblia en 1602. La versión de ellos sirve como base de la Biblia que hoy día conocemos como la Reina-Valera 1960.

¿Qué debemos hacer con esta información?

Esta información nos ayuda de varias formas. Primero, puede ayudarnos en algunos pasajes a entender por qué hay diferencias con respecto a los tiempos de los verbos. Cuando leemos el verbo «anduvo» en Salmo 1:1, podemos entender que no es algo del pasado, sino una descripción en general de la persona que no anda en los caminos del mundo. Las versiones modernas apoyan esta conclusión.

Segundo, esta información nos recuerda que las traducciones se hacen en una era dada y que el entorno y la comprensión de los traductores influyen en la forma de traducir. No debemos menospreciar una traducción por lo que he mencionado porque ellos tradujeron lo mejor que pudieron con el conocimiento académico de la época. Las imprecisiones de esta índole son muy diferentes a las manipulaciones de algunos (pienso en el comité de traducción de los Testigos de Jehová). Además, el trabajo de los estudiosos que dedican sus vidas a los estudios léxicos, gramaticales y culturales es importantísimo. Ellos siguen iluminando aspectos del texto inspirado que quizás antes no entendíamos tan bien y debemos estar agradecidos con el Señor por la riqueza de herramientas y recursos disponibles en este siglo, gracias al esfuerzo de estos hombres y mujeres.

Por último, esta nota explicativa podría servir para animar a algunos a estudiar el hebreo. Ciertamente hay una necesidad de más estudiosos de este idioma entre los hispanohablantes. Hoy día hay más formas que nunca para aprender desde la casa con profesores de otras partes del mundo.


[1] https://www.academia.edu/9877226/El_sistema_verbal_hebreo_en_su_contexto_sem%C3%ADtico_una_visi%C3%B3n_din%C3%A1mica_2013_._Estella_Verbo_divino

[2] Se conoce también como “qal”.

[3] Ken M. Penner, “Verbal System, History of the Research”, in Encyclopedia of Hebrew Language and Linguistics, ed. Geoffrey Khan, recuperado el 23 de junio, 2017.  http://dx.doi.org/10.1163/2212-4241_ehll_EHLL_COM_00000194

[4] Francisco Javier del Barco del Barco, “Las formas verbales en las biblias de Alba y Ferrara: ¿fidelidad al texto hebreo?” Sefarad 64 (2004) págs. 243-267: 254.

[5] del Barco del Barco, “Las formas verbales en las biblias de Alba y Ferrara”, 265.

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